10 consejos básicos para tu jardín en primavera

La estación preferida por la mayoría de los amantes de la jardinería releva al invierno y da el pistoletazo de salida para que los jardines de cada casa recuperen el color y la belleza del año pasado. Para ello, el invierno no debe haber sido tiempo de brazos cruzados y sí de mantenimiento y saneamiento del terreno.

De ahora en adelante las temperaturas irán subiendo, los días serán más largos y habrá más horas de luz solar para las plantas. Pronto se empezarán a vislumbrar los resultados al esfuerzo y el tiempo dedicado al jardín. Y para que la recompensa sea aún mejor, hay algunos consejos que se pueden seguir de cara a los próximas semanas.

Época de siembra

Ahora que todavía el invierno no acaba de marcharse y que la primavera tarda en asentarse, es el momento de elegir las flores que vamos a querer tener. En estas semanas de entretiempo es cuando se hará la siembra.

Según la especie, se abonará más tarde o más temprano, pero siempre dos semanas antes de su auge. Por otra parte, para que obtener mejores resultados con el sustrato es vital hacer hoyos de plantación con materiales porosos (piedras o arlitas).

Distancia entre plantas

Para la floración es fundamental que haya espacio suficiente entre cada planta, aunque dependerá del tamaño de cada una y de cómo y cuánto queremos que crezcan. Además que, si están demasiado cerca se quitan nutrientes entre ellas, se limita su potencial de crecimiento y envejecen más rápido.

Lo normal es que haya 30 centímetros de espacio como mínimo, y de ahí en adelante según el tamaño. Si se trata de plantas muy voluminosas o espigadas, habrá que entutorarlas para asegurar su crecimiento.

Atención a las plagas

Es un momento muy importante para combatir las plagas, ya que entramos en unas semanas propicias para la aparición de pulgones, cochinillas, caracoles… Las lluvias primaverales y el ascenso de las temperaturas son el caldo de cultivo perfecto para las plagas, por lo que habrá que estar bien atento y revisar si las hojas estan deterioradas o haya algún bicho en ellas. También es aconsejable segar el césped.

Cuidado del césped

Quitar de raíz las malas hierbas y los hierbajos que hayan aparecido es lo primero que pedirá el césped para tener buen aspecto. Para nivelar el terreno, es preciso que se levanten las zonas hundidas por las lluvias. Esto se hace con un corte en cruz y rellenando con sustrato. Las partes que, al revés, estén más levantadas, habrá que aplanarlas con un rodillo cuando el suelo esté seco.

Plantas de interior

La primavera suele ser la estación con más humedad y esto también afecta a las plantas de interior. En estos meses necesitarán ser regadas con más frecuencias o que si es preciso también se les cambie la tierra.

Aprovecha el espacio

Hay que sacarle partido hasta el último rincón del jardín, viendo qué especies se adaptarían mejor a cada zona. En este sentido, las zonas que queden a la sombra gran parte del día también pueden tener su encanto. Los helechos, arces, hostas y heléboros se adaptan y crecen muy bien en estas zonas.

Aporta colorido

Juega con las dimensiones y las formas de tu jardín. Las trepadoras son una buena forma de rellenar espacios – sobre un muro, alrededor de una ventana, o en los límites del jardín – y además aportan una sensación más silvestre, como si la naturaleza invadiera el jardín. Son también un buen método para ganar un poco de sombre de forma natural y las hay de todos los colores, como el Guisante de olor.